La marea en Playa Bagdad dejó expuestos nuevos fragmentos de la nave Starship 36 de la compañía SpaceX; organizaciones ambientales alertan sobre su impacto en la fauna local.
Matamoros, Tamaulipas. – Las recientes lluvias y el alto oleaje provocados por los remanentes de la tormenta Barry revelaron más fragmentos de la nave Starship 36 en Playa Bagdad. Estos restos corresponden al propulsor Super Heavy, que explotó durante una prueba en Texas el pasado 18 de junio.
El incidente ocurrió en la base de lanzamientos de SpaceX, conocida como Starbase, en Estados Unidos. Según lo documentado en video, el cohete Starship 36 sufrió una explosión antes de su despegue, lo que provocó la dispersión de materiales hacia el Golfo de México. Parte de estos desechos han llegado paulatinamente a las costas de Tamaulipas.
Durante un recorrido de rutina para la localización de nidos de tortuga Lora, personal de la Fundación Conservación e Investigación de la Biodiversidad Global (Conibio) encontró varios fragmentos entre la arena, incluyendo residuos de plástico sólido y esponjoso, aluminio, recubrimientos metálicos, pegamento azul y caucho. Algunos de estos materiales estaban enterrados desde finales de mayo, según explicó Jesús Elías Ibarra Rodríguez, presidente de la organización.
La situación ha generado preocupación ambiental. Conibio Global advirtió que algunos componentes podrían contener fósforo blanco, una sustancia peligrosa que, si se inhala o ingiere, puede afectar órganos como el hígado, los riñones o el sistema nervioso. Además, si no se maneja adecuadamente, puede contaminar cuerpos de agua y dañar la vida marina.
Integrantes de Conibio, junto a familias de pescadores de la zona, trabajan en el levantamiento de estos restos, a fin de prevenir mayores daños al ecosistema costero. La organización llamó a las autoridades a reforzar la vigilancia ambiental y a tomar medidas para evitar que esta situación se convierta en un problema mayor para la biodiversidad de la región.




