El crecimiento del fútbol en Estados Unidos ya no es solo una expectativa: es un hecho. La nación norteamericana será una de las sedes del Mundial de 2026, junto con México y Canadá, en un torneo histórico que reunirá por primera vez a 48 selecciones nacionales.
Aunque la llegada de Lionel Messi en 2023 al Inter Miami atrajo de inmediato la atención del mundo hacia la Major League Soccer (MLS), el fútbol en Estados Unidos ha estado creciendo desde hace décadas. Desde entradas agotadas en partidos de liga, hasta récords de ventas de camisetas y suscripciones en plataformas de transmisión, el efecto Messi marcó un nuevo momento para este deporte en el país.
Sin embargo, el camino comenzó mucho antes. En 1975, la llegada del brasileño Pelé al Cosmos de Nueva York despertó el interés por el fútbol. Su presencia en la entonces Liga Norteamericana (NASL) atrajo multitudes y generó un entusiasmo que dejó huella, aunque su etapa como jugador en EE.UU. terminó en 1977.
Años después, en 1994, Estados Unidos fue sede de la Copa del Mundo por primera vez. A pesar de no tener la misma tradición futbolera que otras regiones, el torneo rompió récords de asistencia, con más de 3.5 millones de personas en los estadios y un promedio cercano a los 69,000 asistentes por partido, según Guinness World Records.
En 1996, nació la MLS como una nueva liga profesional. Al principio, fue vista como una opción para jugadores que ya estaban cerca del retiro. Hoy, sin embargo, la realidad es distinta. La liga cuenta con talentos formados en academias locales, figuras internacionales y contratos importantes como el de Apple TV, que transmite todos sus partidos.
La Copa América 2024, celebrada por segunda vez en Estados Unidos, también mostró el interés del público local por el fútbol. Según datos de la Conmebol, la edición 48 del torneo de selecciones más antiguo del mundo rompió récords de audiencia, dejando claro que el deporte tiene una base sólida en el país.
Este mismo año, la FIFA organizó por primera vez el Mundial de Clubes en Estados Unidos. Aunque no todos los estadios se llenaron, el presidente del organismo, Gianni Infantino, calificó el torneo como un “éxito total” y aseguró que representa el inicio de una nueva etapa para el fútbol de clubes a nivel global.
Con el Mundial 2026 en el horizonte, el país vive lo que muchos ya llaman una nueva era del fútbol. Lo que alguna vez fue visto como un deporte extranjero, hoy forma parte del día a día de millones de personas en Estados Unidos.




