La propuesta busca aplicar un impuesto extra a vuelos de primera clase y aviones privados para financiar acciones contra el cambio climático.
España y Francia presentaron en la COP30 una propuesta para aplicar un impuesto adicional a los vuelos de lujo, incluyendo la primera clase, la clase ejecutiva y los jets privados. La iniciativa cuenta con el apoyo de varios países y fue anunciada en Belém, Brasil, sede del encuentro internacional sobre cambio climático.
La embajadora española en Brasil, María del Mar Fernández-Palacios, explicó que quienes generan mayores emisiones deberían contribuir más a las acciones climáticas. Señaló que este tipo de impuesto podría recaudar miles de millones para proyectos de adaptación, protección ambiental y desarrollo sostenible.
La diplomática afirmó que existe una preocupación creciente por el impacto climático y destacó la necesidad de contar con recursos justos y predecibles que no afecten de manera directa a la población general.
De acuerdo con la coalición que respalda la propuesta, alrededor del 1% de la población mundial genera más de la mitad de las emisiones producidas por la aviación comercial, uno de los medios de transporte con mayor impacto ambiental. También indicaron que los vuelos premium han aumentado de manera importante en los últimos años, con un incremento de 46% en sus emisiones entre 2019 y 2023.
Fernández-Palacios invitó a más países a sumarse al plan, señalando que este tipo de impuestos solidarios representan una forma de cooperación internacional que busca enfrentar el desafío climático de manera conjunta.




