El sector transportista que opera hacia el puerto de Altamira reportó pérdidas estimadas en 300 millones de pesos tras cuatro días de bloqueos carreteros realizados por agricultores. Según transportistas, la situación complica sus finanzas al cierre del año y genera un impacto directo en la cadena logística, incluso para clientes en el extranjero.
El delegado de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram), Eduardo Tijerina, explicó que la principal preocupación es la interrupción del traslado de acero y productos perecederos, como alimentos. Señaló que la organización ha solicitado a las autoridades federales y a los manifestantes llegar a un acuerdo, ya que la protesta ha durado más tiempo del previsto.
Tijerina detalló que alrededor de mil 500 unidades diarias se ven afectadas, no sólo en Altamira, sino también en rutas hacia el norte y noreste del país. Indicó que esta cifra representa cerca de la mitad del flujo diario hacia el puerto. Añadió que, en trayectos largos como los de Guadalajara, la pérdida por cada unidad puede alcanzar los 50 mil pesos.
Las movilizaciones iniciaron el lunes, bloqueando el paso de transporte de carga, autobuses foráneos y vehículos particulares en puntos como el nuevo Puente de la Esperanza, al norte del municipio. Los agricultores se sumaron a una demanda nacional para que el gobierno federal revise los precios de los granos y detenga la reforma a la Ley Nacional de Aguas.
De acuerdo con el sector, los retrasos ocasionan que algunos alimentos lleguen en mal estado a los puertos, además de afectar la carga contenerizada y el acero. Esto podría impactar próximamente a plantas de producción y a clientes nacionales e internacionales.
El empresario también señaló que el recinto fiscalizado del puerto registrará una disminución en el movimiento de mercancías, agravada por los aranceles impuestos por Estados Unidos. La interrupción de las vías de comunicación también afectará los niveles de recaudación de la aduana local, una de las diez más importantes del país en captación de impuestos.
Finalmente, Tijerina pidió al gobierno mexicano abrir un espacio de negociación. Indicó que el sector ha tenido un año difícil y que, con esta situación, será complicado cubrir compromisos como aguinaldos e impuestos, lo que coloca a las empresas en una posición precaria.




