A más de cinco años del fallecimiento de José José, la controversia en torno a su herencia vuelve a encenderse. En días recientes, Sarita Sosa, hija menor del intérprete, fue señalada por presuntamente haber adquirido un auto de lujo poco después de la muerte del cantante, lo que reavivó las sospechas sobre el manejo de la fortuna familiar y reabrió un debate que parecía superado.
Una herencia marcada por disputas
El llamado “Príncipe de la Canción” falleció el 28 de septiembre de 2019 a los 71 años, tras una batalla contra el cáncer de páncreas. Su partida no solo conmocionó al mundo de la música, también detonó una fractura pública entre sus hijos. Desde entonces, Sarita Sosa fue acusada por sus hermanos de haber aislado al artista y de concentrar el control legal de sus bienes, particularmente la casa familiar en Miami.
Aunque con el paso del tiempo el conflicto se atenuó en la agenda mediática, nuevos reportes apuntan a una compra que habría pasado inadvertida durante la revisión de cuentas del artista.
La presunta compra del vehículo
Diversos medios informaron que Sarita Sosa habría adquirido un automóvil de lujo tras el deceso de su padre. El vehículo señalado sería un Tesla, marca de la compañía dirigida por Elon Musk, con un costo aproximado de 50 mil dólares (alrededor de 900 mil pesos mexicanos).
De acuerdo con estas versiones, la transacción se habría realizado en efectivo, lo que explicaría por qué no apareció reflejada en las cuentas revisadas por sus hermanos, José Joel y Marysol. La hipótesis que circula es que el dinero habría provenido de la herencia del cantante, quedando fuera del alcance del resto de los herederos.
Reacciones y dudas sin resolver
Hasta ahora, Sarita Sosa no ha emitido una postura pública para confirmar o desmentir los señalamientos. La falta de claridad ha alimentado la conversación en redes sociales y la especulación mediática sobre la transparencia en el reparto de bienes del artista.
Especialistas en temas legales subrayan que, sin documentación oficial o resoluciones judiciales, no es posible determinar responsabilidades. Sin embargo, coinciden en que el caso refleja los riesgos de sucesiones mal gestionadas cuando no existen acuerdos claros o testamentos plenamente ejecutados.
La presunta compra de un auto de lujo vuelve a colocar a Sarita Sosa en el centro del escrutinio público y revive un capítulo sensible de la historia familiar de José José. Mientras no haya aclaraciones formales, la polémica seguirá abierta y el legado del cantante continuará ligado no solo a su música, sino también a una herencia que aún genera preguntas.




