Bad Bunny fue el encargado del espectáculo de Medio Tiempo del Super Bowl LX, realizado en el Levi’s Stadium de Santa Clara. Aunque los detalles de su presentación se mantuvieron en reserva hasta el inicio del evento, el show se desarrolló como una celebración musical con elementos culturales, sociales y de inclusión.
Uno de los momentos más destacados fue la incorporación de una interpretación completa en Lengua de Señas Puertorriqueña (LSPR), un dialecto propio de la comunidad sorda de Puerto Rico. Con esta acción, el artista amplió el alcance de su presentación y subrayó la importancia de la accesibilidad en uno de los eventos televisivos más vistos a nivel mundial.
Durante el inicio del espectáculo, la cuenta oficial de la Casa Blanca en la red social X publicó el mensaje “Make America Great Again”, lema asociado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde su campaña electoral de 2016. La publicación se limitó a esa frase y coincidió con el arranque del show de medio tiempo.
En el mismo evento, Lady Gaga participó luciendo un vestido diseñado por Raúl López, creador de origen dominicano y fundador de la marca LUAR. La elección del atuendo fue interpretada como un gesto de respaldo cultural y de identidad, luego de que la marca compartiera en redes sociales un mensaje a favor de la diversidad y de los inmigrantes.
El vestuario de Bad Bunny estuvo a cargo de la marca española Zara, de acuerdo con la revista Vogue. El conjunto blanco incluyó una camisa con cuello y corbata, un diseño inspirado en los jugadores de fútbol americano con el dorsal 64, además de pantalones y zapatillas Adidas. Como accesorio, el cantante utilizó un reloj Royal Oak de Audemars Piguet, elaborado en oro amarillo de 18 quilates y con esfera de malaquita.
Mientras millones de personas seguían el espectáculo oficial del Super Bowl, alrededor de cinco millones optaron por una transmisión alternativa organizada por la asociación conservadora Turning Point USA. El evento, difundido en YouTube, reunió a artistas como Kid Rock, Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett, y contó con el respaldo de figuras vinculadas al movimiento MAGA, entre ellas el vicepresidente J. D. Vance y la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La transmisión alternativa alcanzó un máximo de 6.1 millones de espectadores simultáneos y se desarrolló casi en paralelo al show de Bad Bunny, con cifras que oscilaron entre los 4.5 y 5.5 millones de usuarios durante la mayor parte del evento.
Al finalizar su presentación, Bad Bunny agradeció a su equipo y al público presente. “Gracias por esto. Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo. Esto es por nosotros, por nuestra familia, por nuestra cultura”, expresó el cantante ante los asistentes.




