Al iniciar la segunda mitad del sexenio de Américo Villarreal Anaya, la estrategia para atraer inversión en Tamaulipas se concentra en cuatro ejes fundamentales. Mediante el combate a la corrupción, el orden financiero, el dinamismo económico y la infraestructura energética, el estado busca consolidarse como un destino confiable para capitales globales.
Transparencia y finanzas públicas sanas
La administración estatal destaca un logro político sin precedentes en materia de honestidad. Tamaulipas reportó cero montos observados en la Cuenta Pública 2023. Además, solo registró un 0.03 por ciento en revisiones posteriores. En consecuencia, la entidad se ubica en los primeros lugares nacionales de transparencia administrativa.
En cuanto a la deuda pública, el gobierno recibió un pasivo de 15 mil 924 millones de pesos. Sin embargo, gracias a pagos de capital por 819 millones, el saldo cerrará este 2025 en 15 mil 105 millones. Asimismo, el estado presume la sobretasa promedio más baja del país (0.40%), lo cual mejora su calificación crediticia ante agencias como Moody’s y Fitch Ratings.
El motor económico de la frontera norte
La economía real de Tamaulipas demuestra una solidez que favorece la inversión en Tamaulipas. Con un PIB de 764 mil 736 millones de pesos y un crecimiento anual del 2.5%, el estado es la segunda economía más fuerte de la frontera norte.
Actualmente, el estado destaca en los siguientes rubros logísticos:
- Primer lugar nacional en flujo carretero hacia Estados Unidos.
- Liderazgo ferroviario en comercio exterior.
- Sexto exportador del país, con más de 27 mil 800 millones de dólares en sectores químicos y eléctricos.
Por otro lado, el bienestar laboral acompaña este crecimiento. El salario diario asociado al IMSS creció un 5.24% en 2025, superando el promedio nacional y garantizando estabilidad para las empresas que deciden instalarse en la región.
Liderazgo energético y Proyecto Trión
El sector energético es, sin duda, la apuesta más ambiciosa de la administración. Tamaulipas ocupa el segundo lugar nacional en capacidad instalada y generación eólica. Por lo tanto, el estado se posiciona como una pieza clave para la soberanía energética de México.
El centro de esta narrativa es el Proyecto Trión, ubicado en aguas profundas del Golfo de México. Este desarrollo representa una inversión de 10 mil 400 millones de dólares proyectada hasta 2052. Además, se espera que el arranque de operaciones ocurra este mismo 2026, lo que detonará un impacto económico regional masivo.
Finalmente, el gobierno impulsa proyectos complementarios como gasoductos en el centro del estado, plantas de etanol y granjas fotovoltaicas. En resumen, Tamaulipas intenta venderse como un territorio de orden y control, donde la logística y la energía definen el futuro industrial del país.




