En un momento que desbordó emoción y esperanza, el pequeño Iker Pesina Santillana, originario de Hidalgo, Tamaulipas, hizo sonar este martes la Campana de la Victoria Tamaulipas. A sus 7 años de edad, este valiente guerrero celebró el fin de un largo proceso médico, simbolizando oficialmente que ha superado su tratamiento contra el cáncer.
Iker fue diagnosticado con Tumor de Wilms (un tipo de cáncer renal común en la infancia). Tras años de procedimientos médicos y un estricto periodo de cinco años de vigilancia, su oncóloga, la Dra. Lilia Vollbrechtshausen Castelán, confirmó que el menor se encuentra finalmente libre de la enfermedad.
Un triunfo compartido con el sector salud
La ceremonia de la “Campana de la Victoria” se llevó a cabo en las instalaciones hospitalarias de Ciudad Victoria, donde Iker estuvo rodeado por su familia y las autoridades médicas que lo acompañaron en su camino. Entre los asistentes destacaron:
- Dra. Judith Cornejo Barrera: Directora del hospital, quien resaltó el compromiso humano de la institución.
- Dra. Lilia Vollbrechtshausen: Médico tratante que dio seguimiento al caso de Iker.
- Personal administrativo y de enfermería: Quienes celebraron el alta definitiva del menor.
Durante el evento, la dirección del hospital dirigió un mensaje de aliento para la familia Pesina Santillana, reiterando que cada vez que suena la campana, se renueva la fe en los tratamientos oncológicos y en la dedicación del personal de salud de Tamaulipas.
El significado de la Campana de la Victoria
Para los pacientes oncológicos, tocar la campana representa el cierre de un capítulo lleno de desafíos y el inicio de una vida plena. En el caso de Iker, el sonido de la campana no solo marcó su victoria personal, sino que sirvió como un mensaje de aliento para otros niños que actualmente se encuentran en tratamiento.
Por lo tanto, este triunfo de vida se suma a las #HistoriasQueInspiran en el estado, demostrando que con detección oportuna y atención especializada, es posible vencer al cáncer infantil.
Finalmente, la comunidad médica y la sociedad tamaulipeca celebran este gran paso para Iker, quien ahora podrá disfrutar de su infancia con salud y alegría. ¡Enhorabuena, campeón!




