La tradicional “carnita asada” de los fines de semana y el consumo básico de proteína roja se están convirtiendo en un auténtico lujo para miles de familias en la entidad. El secretario de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura de Tamaulipas, Antonio Varela Flores, reconoció de forma tajante que, a pesar de que el estado cuenta con una producción ganadera suficiente para abastecer la demanda, no se prevé ninguna disminución en los precios al consumidor ni a corto ni a largo plazo.
El funcionario estatal abordó el descontento social generalizado ante la escalada inflacionaria de los productos cárnicos, sentenciando con crudeza la realidad del mercado alimentario: “La carne sube y nunca baja, nunca baja”.
💸 El recuento de los precios: De la canasta básica al artículo de lujo
El incremento sostenido ha comenzado a modificar de forma drástica los hábitos de compra en los mercados locales, supermercados y las tienditas de las colonias populares de Ciudad Victoria y el resto del estado.
- El Bistec: Uno de los pilares de la comida diaria en los hogares tamaulipecos ya superó la barrera de los $200 pesos por kilogramo, cuando hace apenas unos años se comercializaba entre los $100 y $150 pesos.
- La Flecha de res: El corte por excelencia para las parrilladas y reuniones familiares, valorado históricamente por ser económico, ya rebasó los $150 pesos por kilo en diversos establecimientos de la capital, dejando de ser una opción accesible.
¿Por qué está cara la carne si hay suficiente ganado?
La paradoja del mercado local radica en que el campo tamaulipeco está lleno de animales, pero el precio final sigue por los cielos. Varela Flores explicó los factores que detonaron esta crisis y las acciones que planea el Gobierno del Estado:
- Gusano Barrenador: La presencia de esta plaga y las restricciones sanitarias colaterales afectaron la dinámica de comercialización regular.
- Freno a la exportación: Ante la suspensión temporal de la exportación de ganado en pie hacia los Estados Unidos, el estado busca implementar un plan emergente para desarrollar, engordar, sacrificar y empacar el ganado internamente para darle valor agregado a la producción local.
- Cadenas comerciales bajo la lupa: El secretario lanzó un llamado a los grandes supermercados y distribuidores para que ajusten sus márgenes de ganancia con base en la oferta real, asegurando que “no hay razón justificada para que los precios suban y no bajen” cuando los corrales del estado están abastecidos.
“Ese ganado que se vendía destetado en pie lo vamos a desarrollar y procesar aquí… pero de que vayan a bajar los precios al público, de eso no hay nada de garantías”, sostuvo enfático el titular de Desarrollo Rural.
El impacto va más allá de la estadística económica; está calando hondo en el tejido social del norte del país, donde encender el carbón los fines de semana representaba el principal punto de comunión familiar y que hoy, debido a la inflación, muchos hogares han tenido que suspender de forma indefinida.
¿Has tenido que reducir la compra de carne de res en tu hogar o cambiarla por otra proteína debido a los precios actuales? ¡Queremos leer cómo ha afectado la inflación a tu economía familiar en la sección de comentarios!




