El tráfico ilegal de especies silvestres dejó al descubierto un nuevo y lamentable episodio de maltrato animal en la frontera de Tamaulipas. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ejecutó el aseguramiento precautorio de 350 tortugas de distintas especies dentro de una empresa de mensajería y paquetería en el municipio de Matamoros, luego de que los traficantes intentaran burlar los filtros de seguridad documentando el cargamento vivo bajo la descripción de “juguetes”.
La oportuna intervención ocurrió gracias a la sospecha del personal de la compañía privada, quienes al notar irregularidades en el paquete dieron aviso inmediato a las autoridades federales ambientales.
📦 Condiciones de hacinamiento y saldo mortal
Al arribar al establecimiento, los inspectores de la Profepa se encontraron con un escenario de hacinamiento extremo que ponía en riesgo inminente la supervivencia de los reptiles:
- El escondite: Las tortugas estaban metidas a la fuerza y de forma individual dentro de calcetines amarrados, confinadas a su vez en recipientes de plástico sumamente pequeños y sin ventilación adecuada.
- Ejemplares muertos: Debido al calor, la falta de oxígeno y el estrés del viaje, los especialistas confirmaron que 25 tortugas ya habían fallecido antes de poder ser rescatadas.
🐢 Inventario de las especies traficadas
Biólogos y peritos de la dependencia federal realizaron la identificación de los animales rescatados, determinando que el paquete contenía tres variedades distintas de quelonios:
🛡️ Operativo de resguardo y estatus legal
Tras ser rescatadas, las sobrevivientes fueron trasladadas de urgencia a una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) especializada en Matamoros, donde médicos veterinarios les brindaron hidratación, atención médica y una valoración exhaustiva para determinar si es viable su posterior liberación en sus hábitats naturales. En las labores de custodia y traslado participó un convoy de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano.
La Profepa recordó de manera enérgica que la posesión, transporte, acopio o comercialización ilegal de ejemplares de la vida silvestre protegida es un delito federal que se castiga con penas corporales de prisión y severas multas económicas, por lo que ya se abrió una carpeta de investigación para rastrear tanto los datos del remitente como el destino final del envío.
#CuidadoAmbiental: El tráfico ilegal de fauna subsiste porque existen compradores en el mercado negro. ¿Qué castigo consideras que deberían recibir las personas que envían animales vivos por paquetería? ¡Comparte tu opinión en la sección de comentarios!




