Una nueva contingencia ambiental mantiene bajo alerta a las comunidades ribereñas del sur de Tamaulipas. Pescadores de la colonia La Barra, en Ciudad Madero, denunciaron la aparición de una extensa mancha negra y aceitosa flotando sobre la margen de los muelles del río Pánuco, precisamente en la zona colindante con la Refinería Francisco I. Madero y a escasa distancia de la desembocadura (bocana) hacia el Golfo de México.
A pesar de las evidencias físicas expuestas por los trabajadores del mar, quienes manifestaron un intenso y penetrante olor a aceite en el agua, Petróleos Mexicanos (Pemex) emitió un dictamen donde asegura la “inexistencia de hidrocarburo en fase libre”, postura que fue secundada por las autoridades ambientales del estado, abriendo un fuerte debate sobre la verdadera identidad y toxicidad de las sustancias que constantemente impactan al afluente.
🛢️ El veredicto de Pemex y Seduma: ¿Qué es la mancha?
Tras más de 24 horas de silencio institucional tras los primeros reportes civiles del pasado miércoles 10 de junio, la empresa productiva del Estado y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente de Tamaulipas (Seduma) fijaron sus posturas oficiales:
- La postura de Pemex: La paraestatal afirmó que sus áreas operativas, de seguridad y ambientales realizaron muestreos terrestres y marítimos en coordinación con la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Tampico y la ASEA. Los análisis químicos determinaron que el producto detectado no corresponde a hidrocarburo crudo pesado en fase libre. Sin embargo, el comunicado dejó sin aclarar de qué sustancia o químico se trata.
- La explicación de Seduma: El titular de la dependencia estatal, Karl Heinz Becker Hernández, ofreció claridad técnica sobre el origen del residuo. Explicó que la refinería opera con presas internas diseñadas para la retención de subproductos derivados de los procesos de refinación. Con la llegada de las lluvias intensas, estas albercas industriales se saturan, generando filtraciones y escurrimientos que escapan directamente hacia el área de muelles donde se encuentran las barcazas.
📉 Un patrón de 12 años: El desbordamiento de separadores
Una investigación hemerográfica de los registros ambientales en la zona demuestra que la aparición de estas sustancias oscuras está lejos de ser un hecho aislado. Desde el año 2014 a la fecha (2026), se han contabilizado formalmente por lo menos 11 contingencias similares en el mismo tramo del lado maderense.
El antecedente de Profepa: Los archivos históricos revelan que este problema crónico atiende a una falla estructural de la planta. Un boletín oficial de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), fechado el 19 de octubre de 2014, confirmó tras una inspección federal que estas manchas periódicas son provocadas por el desbridamiento y saturación de los separadores de agua y aceite ubicados al interior de la refinería, los cuales colapsan rutinariamente durante las temporadas de lluvias.
📋 Radiografía de la Contingencia Ambiental en el Pánuco
Para los pescadores locales como Mario Sánchez, la instalación de barreras flotantes resulta insuficiente. Denuncian que el daño ecológico al ecosistema estuarino es acumulativo, pues año con año las sustancias químicas ahuyentan a las especies comerciales de escama y crustáceos, mermando severamente la economía de las familias que dependen directamente de la bocana del Pánuco.
#EcoMadero: Mientras las autoridades afirman que “no es crudo”, los pescadores siguen respirando aceite en el agua. ¿Consideras que la Refinería Madero debe ser sancionada de forma severa por la Profepa ante estos recurrentes escurrimientos en época de lluvias? ¡Queremos conocer tu opinión, déjanos tu comentario!




