Jason Statham regresa con El motín, acción en alta mar

Jason Statham regresa al cine de acción con El motín, la nueva película dirigida por Jean-François Richet, una historia de venganza, supervivencia y crimen que traslada al protagonista de las calles al interior de un enorme carguero.

Un exmarine atrapado en un barco lleno de criminales

La historia sigue a Cole Reed, un exmarine y expolicía que trabaja como guardaespaldas del magnate naviero Tibu Campallo en Bangkok.

La relación entre ambos va más allá del trabajo y se construye sobre una amistad basada en la confianza. Sin embargo, todo cambia cuando Tibu es asesinado durante una emboscada y Cole sobrevive, pero termina siendo señalado como responsable.

Para descubrir quién está detrás del crimen, el personaje interpretado por Statham se infiltra en el Artemis, un enorme carguero que pronto se convierte en el escenario de una peligrosa lucha de supervivencia.

A bordo descubre que la embarcación es utilizada para traficar personas, entre ellas refugiados tailandeses que son transportados en condiciones inhumanas.

La película aprovecha entonces el escenario cerrado del barco para desarrollar persecuciones y combates en pasillos, escaleras, compartimentos y conductos de ventilación.

Acción al estilo Statham, pero con una historia predecible

Richet aprovecha las características del carguero para construir enfrentamientos físicos y escenas de acción muy directas. Objetos cotidianos se convierten incluso en armas durante algunos de los combates.

La película también incorpora a Annabelle Wallis como Angie, una oficial de cubierta que se convierte en aliada de Cole y participa activamente en el enfrentamiento contra el capitán Marko y su grupo.

Sin embargo, la crítica de Mindies considera que la historia relacionada con el tráfico de personas queda desarrollada de manera superficial y termina funcionando principalmente como un recurso para impulsar la acción.

Uno de los puntos fuertes es precisamente aquello que los seguidores de Statham esperan: peleas, persecuciones y un protagonista que resuelve los problemas a golpes.

Pero la cinta no busca reinventar el género. La crítica señala que su estructura resulta familiar y que los personajes tienen un desarrollo limitado.

Con una duración aproximada de 95 minutos, El motín apuesta por un entretenimiento rápido y directo, más interesado en mantener el ritmo que en profundizar demasiado en sus personajes o en los temas sociales que plantea.

En ese sentido, la película parece tener claro su objetivo: ofrecer una nueva dosis de acción protagonizada por Jason Statham, con el mar y un gigantesco carguero como escenario principal.

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