Crisis del sorgo provoca pérdidas millonarias en Tamaulipas

La falta de lluvias y una sequía prolongada han golpeado severamente a los productores de sorgo del norte de Tamaulipas durante 2026.

De acuerdo con información difundida por Milenio, hasta mediados del año los agricultores habían logrado cosechar apenas 500 mil toneladas, una cifra muy inferior al promedio anual de 2.7 millones de toneladas.

La situación representa una fuerte caída en la producción y ha generado pérdidas estimadas en 10 mil millones de pesos para los productores y las actividades económicas relacionadas con este cultivo.

La franja fronteriza de Tamaulipas, donde se concentra una importante actividad agrícola, enfrenta condiciones de sequía severa, derivadas de las escasas precipitaciones registradas durante los últimos meses.

Municipios como Matamoros, San Fernando, Valle Hermoso y Río Bravo se encuentran entre las zonas afectadas por esta situación.

A la falta de agua se suma otro problema: el precio del grano. Los productores señalan que recibir alrededor de 3 mil 500 pesos por tonelada resulta insuficiente para cubrir los costos de operación y mantener la rentabilidad del cultivo.

Productores piden tecnificación del campo

Ante este panorama, representantes del sector empresarial y agrícola consideran necesario impulsar una mayor tecnificación del campo tamaulipeco para enfrentar los efectos de la falta de agua.

Entre las propuestas se encuentra la incorporación de equipos modernos que permitan reutilizar y tratar el agua, con el objetivo de mantener la producción incluso durante periodos de escasez de lluvias.

El sector también advierte que la crisis agrícola tiene repercusiones más allá de las parcelas, debido a que la reducción de la producción afecta a trabajadores, proveedores, transportistas y otros negocios relacionados con la cadena del sorgo.

Tamaulipas cuenta con aproximadamente 760 mil hectáreas disponibles para la siembra, por lo que los representantes empresariales consideran que existe un amplio margen para aumentar la productividad mediante nuevas tecnologías.

Además de recuperar la producción, la tecnificación podría generar nuevas fuentes de empleo y ayudar a compensar la pérdida de trabajadores que han migrado hacia otras actividades económicas.

Para los productores, el reto ahora es encontrar alternativas que permitan recuperar el cultivo de sorgo y reducir la dependencia de las condiciones climáticas, especialmente en una de las regiones agrícolas más importantes del estado.

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