El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el lunes su intención de destituir a Lisa Cook, integrante de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal (Fed), alegando que la economista hizo declaraciones falsas al solicitar hipotecas. Cook ha rechazado tanto las acusaciones como la autoridad del presidente para tomar esa medida, y anunció que presentará una demanda legal para impugnar la decisión.
Lisa Cook fue nombrada en 2022 por el expresidente Joe Biden y es la primera mujer afroestadounidense en ocupar un puesto en la Junta de la Fed. Su mandato actual se extiende hasta 2038. Anteriormente, formó parte del Consejo de Asesores Económicos durante el gobierno de Barack Obama y trabajó en el Departamento del Tesoro.
Trump sostiene que la Constitución le da el poder para despedir a Cook, pero diversos expertos legales han señalado que, según la Ley de la Reserva Federal, un presidente solo puede remover a un miembro del organismo si existe una “causa justificada”. Por ahora, no está claro si las razones presentadas por Trump cumplen con ese requisito legal.
La medida ocurre en un momento de creciente presión por parte de Trump hacia la Reserva Federal para reducir las tasas de interés. Lisa Cook votó recientemente, junto al presidente del organismo, Jerome Powell, y la mayoría del comité, a favor de mantener las tasas sin cambios en la reunión de julio.
“El presidente Trump pretendió despedirme ‘con causa justificada’ cuando no existe ninguna causa legal, y no tiene autoridad para hacerlo”, afirmó Cook en un comunicado público. La economista también confirmó que seguirá en su cargo y que buscará defender su posición en los tribunales.
Expertos prevén que esta situación generará un debate legal de alto perfil sobre los límites del poder presidencial frente a la independencia de la Reserva Federal, una institución clave en la política económica del país.




