La producción de petróleo en Sudamérica está creciendo a un ritmo notable y se espera que continúe en ascenso durante los próximos años. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, la región será la de mayor crecimiento en el mundo en este sector hasta 2030, superando incluso a Medio Oriente y Estados Unidos.
Se proyecta que la producción de petróleo en Sudamérica aumente cerca de un 30% entre 2024 y 2030. Actualmente, la región produce alrededor de 7,4 millones de barriles por día, y se estima que alcanzará los 9,6 millones hacia el final de la década.
Este crecimiento está impulsado por grandes proyectos en tres áreas clave: el presal marino de Brasil, el Bloque Stabroek en Guyana y la Cuenca Neuquina en Argentina. También se espera un aporte adicional desde Surinam. Según los analistas, estas iniciativas compensarán la disminución natural en los yacimientos más antiguos de la región, que ya alcanzaron su pico de producción.
La consultora internacional Rystad también destaca el papel fundamental que tendrán estos países en el nuevo escenario energético. En contraste, otros productores tradicionales como Colombia, Ecuador y Venezuela enfrentan previsiones de descenso en su producción petrolera, debido a distintas limitaciones técnicas, económicas o políticas.
El auge en países como Brasil y Guyana refleja una tendencia hacia nuevas exploraciones en aguas profundas y el uso de tecnologías avanzadas para la extracción, lo que está transformando el panorama energético de la región.
Este crecimiento no sólo tendrá implicaciones económicas, sino que también abre nuevos debates sobre el papel de Sudamérica en el mercado global del petróleo y sus desafíos ambientales a largo plazo.




