Al menos 19 personas murieron, incluidos cuatro niños, y decenas resultaron heridas tras un bombardeo sobre la ciudad de Kyiv en la noche del miércoles, según informaron autoridades ucranianas.
El ataque afectó especialmente a un edificio residencial de cinco plantas, donde vivían más de 100 personas. Parte de la estructura se derrumbó debido al impacto. Las tareas de búsqueda y rescate continúan, y no se descarta que haya más víctimas entre los escombros.
El jefe de la administración militar de Kyiv, Tymur Tkachenko, indicó que más de 20 zonas de la ciudad fueron alcanzadas durante el ataque, que incluyó cerca de 600 drones y más de 30 misiles balísticos y de crucero lanzados por Rusia.
Se trata del bombardeo más mortífero contra la capital ucraniana desde julio, en un conflicto que ya ha dejado miles de víctimas civiles desde su inicio en 2022.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, reaccionó al ataque diciendo que “el Kremlin optó por la balística en lugar de la mesa de negociaciones”. Además, pidió a la comunidad internacional aplicar “nuevas y duras sanciones” contra Rusia.
Desde Kyiv, la corresponsal de la BBC, Katy Watson, describió la intensidad del ataque: “El estruendo de las defensas aéreas despertó a todos, incluso a kilómetros de distancia”. Añadió que, tras semanas de relativa calma, la población no tiene esperanzas de que la guerra termine pronto.
Las autoridades ucranianas continúan evaluando los daños, mientras crece la preocupación por una posible escalada del conflicto en los próximos meses.




