Tamaulipas fortalece la protección de los espacios naturales que utiliza el colibrí garganta rubí durante su migración, especialmente en otoño.
Durante esta temporada, cientos de ejemplares atraviesan la entidad en busca de alimento y sitios de descanso antes de continuar su recorrido hacia otras regiones.
La ubicación de Tamaulipas resulta estratégica para las aves migratorias, ya que el estado forma parte de importantes corredores naturales como la Sierra Madre Oriental y el litoral del Golfo de México.
Jaumave, una zona clave para el colibrí
Uno de los puntos donde puede observarse al colibrí garganta rubí se encuentra en la Sierra Madre Oriental, particularmente en los ejidos Ávila y Urbina, en el municipio de Jaumave.
En esta zona, la floración del polocote (Tithonia tubiformis) representa una fuente importante de alimento para los colibríes durante su desplazamiento migratorio.
El colibrí garganta rubí, cuyo nombre científico es Archilochus colubris, es una especie migratoria que se desplaza entre Norteamérica, México y Centroamérica.
Su presencia en Tamaulipas también contribuye a destacar la importancia de conservar los ecosistemas que sirven como puntos de alimentación y descanso para las especies migratorias.
Autoridades llaman a proteger su hábitat
La Comisión de Parques y Biodiversidad de Tamaulipas promueve entre la población una convivencia responsable con estas aves y recomienda observarlas sin perturbarlas.
También se pide no capturarlas y conservar las plantas y flores que les proporcionan alimento durante su paso por la entidad.
La protección de estos espacios permite mantener las condiciones necesarias para que el colibrí pueda completar su recorrido migratorio y, al mismo tiempo, fortalece la conservación de la biodiversidad de Tamaulipas.
La llegada de esta pequeña ave representa además una oportunidad para acercar a la población al conocimiento y cuidado de los ecosistemas naturales del estado.




