Academia Doenitz: revelan décadas de violencia contra alumnos

CIUDAD MADERO, TAM. – Un exalumno denunció una red histórica de abusos físicos cometidos dentro de la Academia Doenitz. José Ignacio García Zambrano narró cómo sobrevivió a golpizas sistemáticas durante su educación secundaria. Por lo tanto, el testimonio expone un patrón de violencia mantenido durante tres décadas.

Señalamientos directos a los directivos del plantel

El afectado señaló directamente a Jorge Luis Ponce y a su hermano Rafael como responsables de las agresiones. Ambos sujetos infundían terror utilizando instrumentos de sometimiento físico contra los estudiantes.

“Los dos estaban como enfermitos. Para empezar, tanto Rafael como Jorge Luis tenían una tabla o una macana y la usaban, literalmente, para golpear a los alumnos”, relata.

De igual manera, el testigo recordó el uso constante de una macana policial bautizada como “Frida”. Además, afirmó que cientos de menores sufrieron agresiones similares por motivos insignificantes como uniforme incompleto.

Castigos extremos y complicidad administrativa

Las agresiones en la Academia Doenitz no se limitaban a golpes ocasionales durante la jornada escolar. En consecuencia, la directiva imponía castigos severos como el encierro prolongado en jaulas metálicas.

“Tenían jaulas donde metían a los estudiantes. Eran castigos horribles; me tocó ver gente que se desmayaba y, al despertar, el castigo continuaba. También los dejaban sin comer”, expuso García Zambrano.

Sin embargo, el exalumno cuestiona la falta de intervención oportuna por parte de las autoridades educativas. Por consiguiente, presume la existencia de un encubrimiento institucional para proteger a los agresores.

“Si no hubo denuncias es porque existe alguna clase de encubrimiento. Es imposible que en todo este tiempo no haya habido denuncias con todos los abusos que se cometieron”, sostiene el denunciante.

Un pasado que resurge tras la muerte de Dafne

La reciente tragedia de la menor Dafne Zapata motivó a la víctima a confrontar a sus antiguos agresores. Sin embargo, Rafael Ponce negó recordar los episodios de violencia física tras ser contactado.

“Muchísimas golpizas me tocaron a mí y les tocaron a otros. Creo que a 90% de los alumnos, porque había quienes estaban de su lado para no ser violentados”, concluyó el entrevistado.

Finally, los padres del denunciante lo retiraron del plantel al descubrir sus severas lesiones corporales. Por esta razón, las víctimas exigen llevar las investigaciones hasta las últimas consecuencias legales.

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