Este domingo, un ataque armado en una parada de autobús al norte de Jerusalén dejó seis personas muertas y varias más con heridas de gravedad. Las autoridades israelíes informaron que los responsables fueron presuntos palestinos armados, que abrieron fuego en el cruce de Ramot, una zona en las afueras de la ciudad.
La policía indicó que dos atacantes llegaron en un vehículo y dispararon contra las personas que esperaban en la parada. Un agente de seguridad y un civil que se encontraban cerca respondieron al ataque y lograron abatir a los dos agresores.
Nueve personas con heridas de bala fueron trasladadas a hospitales de la zona. Además, otras tres personas resultaron heridas por cristales rotos durante el ataque.
Las víctimas mortales fueron identificadas por medios locales como Yaakov Pinto, un ciudadano español de 25 años originario de Melilla; Yisrael Matzner, de 28 años; el rabino Yosef David, de 43; Mordechai Steinsag, de 79; Levi Yitzhak Pash, y Sarah Mendelson, de 60 años.
Aunque ningún grupo se ha adjudicado el ataque, el movimiento islamista Hamás emitió un comunicado en el que elogió a los agresores, calificando sus acciones como una “respuesta natural” a lo que describen como los crímenes cometidos por Israel en Gaza.
En una visita al lugar de los hechos, el primer ministro Benjamín Netanyahu condenó el ataque y afirmó que las fuerzas de seguridad ya están actuando. “Estamos llevando a cabo una persecución y acordonando las aldeas de donde proceden los asesinos. Detendremos a quienes los hayan ayudado y tomaremos medidas más severas”, declaró.
Según información de medios israelíes, los agresores habrían salido de las aldeas de al Qubeiba y Qatanna, ubicadas a unos 10 kilómetros del lugar del ataque.
Este incidente ocurre en medio de una escalada de tensiones en la región, en un contexto marcado por la violencia entre Israel y grupos armados palestinos. Las autoridades israelíes han reforzado las medidas de seguridad en Jerusalén y otras zonas del país.




