Tras el hallazgo y retiro de varios letreros colocados en Playa Bagdad, en Matamoros, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, informó que se inició una revisión técnica sobre la delimitación fronteriza entre México y Estados Unidos. Los señalamientos habían sido instalados por personas que cruzaron en lancha desde territorio estadounidense y contenían mensajes en inglés y español que indicaban presuntas restricciones de acceso.
De acuerdo con un comunicado difundido el lunes, personal de la Secretaría de Marina (Semar) localizó y retiró de manera preventiva seis letreros cuya procedencia y ubicación generaron dudas. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) también fue informada del hecho, y el Consulado de México en Brownsville realizó consultas preliminares sin encontrar confirmación de que los avisos hubieran sido colocados por alguna autoridad estadounidense.
El gobernador explicó que, según los pescadores de la zona, los señalamientos fueron instalados por personal de una empresa presuntamente contratada en Estados Unidos. Indicó que la posible justificación se basaba en información satelital que marcaba límites sobre un antiguo cauce del río Bravo.
Villarreal Anaya señaló que el río se ha desplazado naturalmente hacia el norte entre 50 y 100 metros, lo que habría provocado que las referencias de geolocalización correspondieran a una zona que actualmente se encuentra fuera del cauce activo. Por ello, pidió revisar si existe algún antecedente que confirme el paso del río por ese punto, hoy convertido en un banco de arena.
La Secretaría de Relaciones Exteriores estableció comunicación con la Embajada de Estados Unidos en México para aclarar el incidente. Además, la Sección Mexicana de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) iniciará consultas técnicas para determinar con precisión la situación y confirmar la ubicación correcta de los límites en esa zona.




