TAMPICO, TAMS. – Ambientalistas denunciaron que la Profepa conocía la caza de cocodrilos en el río TamesíHaz clic para abrir el panel lateral y obtener más información desde años atrás sin tomar medidas preventivas. Por lo tanto, activistas de la organización Nutrias con Causa C.A. recriminaron la inacción gubernamental ante el comercio ilegal. De acuerdo con informes del sector ecologista local, la caza furtiva continúa impune en la cuenca hidrológica.
En consecuencia, los defensores del medio ambiente exigen operativos urgentes en la zona lagunaria. Por esta razón, los pescadores decidieron deslindarse públicamente de la extracción ilícita de especies. Así pues, la comunidad busca evitar sanciones injustas contra el gremio pesquero.
Omisión oficial ante el comercio furtivo en las lagunas
Por otra parte, los residentes reportaron la venta clandestina de carne a través de plataformas digitales. Por consiguiente, las autoridades ambientales omitieron actuar oportunamente ante las evidencias entregadas por los denunciantes:
- Reportes previos: Pescadores avisaron sobre embarcaciones sospechosas que navegaban durante la madrugada.
- Comercialización ilegal: Los cazadores fletaban la carne del reptil mediante grupos en redes sociales.
- Respuesta gubernamental: La Profepa prometió realizar investigaciones, pero no mostró avances significativos en el caso.
De igual manera, la presidenta de la asociación civil, Abianey Sánchez Gallardo, confirmó que las notificaciones comenzaron años atrás. En efecto, los furtivos aprovechan la oscuridad para evadir la vigilancia comunitaria.
“Hicimos de conocimiento a Profepa, años pasados, incluso los mismos pescadores; ellos avisaron también que habían visto personas en lo que es el sistema lagunario, cazando cocodrilos, incluso en redes sociales, además fletaban la carne. Todo eso se hizo de conocimiento a Profepa”, afirmó Sánchez Gallardo.
Pescadores se deslindan y alertan sobre ataques violentos
Por añadidura, el incremento de recorridos por parte de la Secretaría de Marina impulsó las denuncias públicas de los trabajadores. Asimismo, las familias temen represalias legales mientras la población de saurios mantiene un comportamiento atípico en el cuerpo de agua.
“Cómo empezó a entrar mucho la Secretaría de Marina, los mismos pescadores empezaron a hacer ellos también sus denuncias públicas para, como dicen, pues al final ‘nos van a venir a echar la culpa a nosotros y nosotros no somos’. Y ellos hicieron por ahí dos, tres, entrevistas a distintos compañeros de medios, denunciando esa cuestión de la caza de cocodrilo”, detalló la activista.
Por último, el reciente ataque a un trabajador pesquero encendió las alarmas sanitarias en las comunidades ribereñas. Además, la proximidad de los reptiles con las tomas de agua representa un riesgo constante para los navegantes.
“Se suscitó, lamentablemente el primer ataque de cocodrilo a un pescador. Aquí en el sistema lagunario, este, a la altura de más o menos… como unos cien metros delante de las tomas del sistema Tamesí; ya se dio un primer ataque de cocodrilo, afortunadamente el pescador conservó la vida. Preocupa porque probó la sangre humana y eso se queda en su sistema y podría generar otro ataque”, concluyó Abianey Sánchez.
Finally, los ecologistas solicitan una investigación profunda sobre los recientes decomisos comerciales en la zona urbana. Por lo tanto, la fiscalía ambiental deberá sancionar la cadena ilegal relacionada con la caza de cocodrilos en el río TamesíHaz clic para abrir el panel lateral y obtener más información.




