Padres de familia de la primaria “María Isabel Mata Alvarado” cerraron las instalaciones del plantel este lunes para exigir la intervención inmediata de la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET). La protesta surge tras denuncias de agresiones físicas constantes contra alumnos de tercer grado, presuntamente cometidas por un compañero de salón, sin que las autoridades escolares hayan aplicado protocolos de solución.
Los manifestantes bloquearon el acceso en la calle 25 y Avenida Central utilizando vehículos, sillas y cinta amarilla, impidiendo la entrada a docentes y directivos. La comunidad escolar demanda que el titular de la dependencia, Miguel Ángel Valdez, actúe para evitar incidentes de gravedad, señalando que las quejas presentadas ante la dirección y organismos de Derechos Humanos no han generado resultados efectivos.
Omisión de autoridades ante agresiones físicas
El conflicto se centra en un grupo de tercer grado, donde se reportan ataques recurrentes hacia los estudiantes. Según testimonios de los padres, las agresiones incluyen golpes en el abdomen, el rostro y la espalda. “Exigimos pronta intervención. Escuela segura y sin violencia”, se leía en las pancartas instaladas en la fachada del inmueble.
Por su parte, el director del plantel reconoció que, aunque se han tramitado las quejas correspondientes, la respuesta de los niveles superiores ha sido insuficiente. Esta falta de acción ha incrementado el temor entre los tutores, quienes advirtieron sobre el riesgo de lesiones permanentes o tragedias mayores si no se establece una estrategia de contención y apoyo psicológico.
Antecedentes de violencia escolar en Tamaulipas
La movilización actual evoca el incidente ocurrido en mayo de 2014 en Ciudad Victoria, donde un estudiante de secundaria falleció tras ser agredido por cuatro compañeros dentro del aula. Este precedente histórico refuerza la exigencia de los padres por aplicar una política de tolerancia cero al bullying en la capital del estado.
Actualmente, el estado registra diversos focos de violencia en planteles educativos, con una incidencia notable en el nivel bachillerato. Sin embargo, el cierre de la primaria Mata Alvarado marca un punto crítico en el nivel básico, donde la exigencia de los padres es clara: no liberarán las instalaciones hasta obtener una respuesta formal y garantías de seguridad por parte de la SET.




