El Abierto de Estados Unidos 2025 entra en su fase decisiva, y uno de los encuentros más destacados de los cuartos de final enfrentará a Novak Djokovic y Taylor Fritz en la pista central de Flushing Meadows. Se trata de un duelo entre experiencia y juventud, con antecedentes claramente favorables para el tenista serbio.
Djokovic, de 38 años, llega con una marca perfecta en enfrentamientos directos ante Fritz: 10 victorias en 10 partidos, habiendo perdido solo tres sets en total. A pesar del paso del tiempo, el número 2 del mundo mantiene un alto nivel competitivo y busca su semifinal número 13 en este torneo, donde ya ha ganado en múltiples ocasiones.
Su camino hasta cuartos ha sido sólido. En rondas anteriores venció a Learner Tien, Zachary Svajda, Cameron Norrie y Jan-Lennard Struff, cediendo únicamente dos sets. Su juego sigue destacando por su consistencia, su lectura del partido y su capacidad para controlar los momentos clave.
Fritz, por su parte, es el último representante local en el cuadro masculino y actual número 4 del mundo. Llega por tercera vez consecutiva a los cuartos de final del US Open y con una actuación destacada en octavos, donde superó con claridad a Tomas Machac en tres sets. Su servicio ha sido uno de sus puntos fuertes durante todo el torneo.
A sus 27 años, el estadounidense ha mostrado una evolución en su juego. Ha mejorado en movilidad y regularidad desde el fondo de la pista, lo que le permite competir mejor ante rivales de la talla de Djokovic. Además, contará con el apoyo del público local, que sueña con ver a un jugador de casa avanzar a instancias finales.
Aunque las estadísticas y las apuestas favorecen al tenista de Belgrado, se espera un partido competitivo. Fritz ha mostrado confianza en sus declaraciones y aseguró que está listo para dar el salto ante un rival que aún no ha podido vencer.
Más allá del resultado, este encuentro representa más que un pase a semifinales: para Djokovic, la oportunidad de seguir ampliando su legado; para Fritz, la posibilidad de cambiar la historia y convertirse en el héroe que el tenis estadounidense espera desde hace tiempo.




