En un periodo de nueve meses, dos empresarios han sido asesinados y uno permanece desaparecido en el estado de Tamaulipas, lo que ha generado preocupación entre los integrantes de la Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco).
El caso más reciente es el de Marco Antonio Mariño Leal, vicepresidente de Seguridad de Fecanaco, reportado como desaparecido hace 12 días en el municipio de Reynosa. De acuerdo con el presidente del organismo, Abraham Rodríguez Padrón, el empresario fue visto por última vez al salir de un restaurante. Su vehículo fue localizado dos horas después, a pocas cuadras del lugar.
Rodríguez Padrón señaló que, aunque las autoridades aún no clasifican el caso como secuestro, la federación ha insistido en que se investigue en esa línea. También pidió que se utilicen todas las herramientas disponibles, como cámaras de seguridad, para dar con su paradero. El presidente del organismo destacó que Mariño Leal no había reportado amenazas previas, pero su desaparición ha causado preocupación entre los afiliados, especialmente en la zona fronteriza.
Este hecho se suma al asesinato de Gabriel Hernández Tovar, empresario y activista del Colectivo 10 de Marzo A.C., quien fue encontrado sin vida el pasado 16 de julio dentro de su camioneta en Reynosa. Hernández había sido víctima de secuestros en el pasado y había recibido amenazas en 2024 tras denunciar casos de desaparición. Grupos de madres buscadoras con las que colaboraba denunciaron que recientemente se le había retirado la custodia oficial que tenía por motivos de seguridad.
Otro caso relevante es el del empresario José de la Luz Martínez Ramírez, residente de Mission, Texas, quien desapareció el 8 de febrero tras acudir a Reynosa a realizar un trámite fiscal. Días después, su cuerpo fue encontrado sin vida. La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas informó que fue víctima de secuestro y logró la detención de dos personas vinculadas al caso.
La Fecanaco ha expresado su inquietud ante estos hechos, al considerar que están afectando directamente a sus integrantes y generando temor en el sector comercial. Aunque las actividades en los establecimientos continúan con normalidad, el panorama ha generado un llamado urgente a las autoridades para fortalecer las medidas de seguridad.
“El caso de nuestro compañero viene a generar pánico en el sector. Hemos invertido en botones de pánico y cámaras, pero esto nos coloca en una situación muy difícil”, declaró Rodríguez Padrón, quien reiteró la necesidad de que se intensifiquen las investigaciones y se garantice la seguridad de los empresarios en la región.




