Exalumna denuncia abuso en la academia Doenitz

CIUDAD MADERO, TAM. – Una exestudiante denunció al director de la academia Doenitz, Jorge Luis Ponce Ortega, por agresión sexual y manipulación psicológica. La víctima, identificada como “A” Zumaya, rompió el silencio tras dos décadas. Por lo tanto, su testimonio sale a la luz en medio del escrutinio por la muerte de la menor Dafne.

Revelan agresiones y manipulación en la institución

Según el testimonio de Zumaya, los hechos iniciaron en 2003, cuando ella tenía 17 años y cursaba el bachillerato. La denunciante afirmó que el directivo aprovechó su posición de poder para someterla. En consecuencia, las agresiones ocurrieron en la propia oficina del plantel y en el área de galeras.

“El martes me manda llamar a su oficina y ahí fue donde abusó de mí. En su oficina fue la primera vez. Después acostumbraba a mandarme sacar a unas galeras y ahí abusaba sexualmente de mí”, recordó Zumaya.

Asimismo, la víctima señaló que la violencia física y los castigos corporales eran frecuentes entre el alumnado. Además, aseguró que la institución justificaba los maltratos como parte de la formación militarizada.

“Me amenazaba. Me decía que si yo hablaba, me iba a pasar algo. Yo veía cómo golpeaban, torturaban y maltrataban a los niños. Tenía miedo”, detalló la afectada.

Embarazo, matrimonio forzado y violencia sistemática

Meses después de los abusos, Zumaya descubrió que estaba embarazada. Sin embargo, el agresor esperó cinco días tras su mayoría de edad para casarse con ella por la vía civil. Por esta razón, la denunciante afirma que el matrimonio buscaba evadir consecuencias penales.

Durante seis años de matrimonio, la joven sufrió violencia psicológica, económica y aislamiento. De igual manera, relató que su entonces esposo la mantenía sedada con medicamentos controlados para manipularla.

Finalmente, la mujer logró escapar a los 24 años de edad. Tras la trágica muerte de Dafne, decidió alzar la voz públicamente. Por consiguiente, espera que las autoridades castiguen las irregularidades dentro de la academia Doenitz.

Scroll al inicio