El impuesto verde en Tamaulipas mantiene expectativas positivas para 2026, a pesar de que ajustes técnicos y legales provocaron un retraso parcial en los pagos durante el primer mes del año. Así lo informó Humberto Calderón Zúñiga, director de Políticas para el Cambio Climático de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma).
De acuerdo con el funcionario, en enero de 2026 se recaudaron de manera preliminar alrededor de 2 millones 840 mil pesos, correspondientes a las emisiones reportadas en diciembre de 2025. No obstante, aclaró que el mes aún no ha sido cerrado oficialmente y que la cifra es menor a la recaudación mensual habitual, que se ubica entre 8 y 9 millones de pesos.
Calderón Zúñiga explicó que este monto reducido se debió a modificaciones recientes en la ley y a fallas técnicas en la plataforma de cálculo del impuesto, las cuales ya fueron corregidas. Entre los cambios, destacó la actualización del incentivo aplicable al uso de gas natural, que pasó de un descuento del 90% al 85%. Esta modificación generó inconsistencias en los cálculos automáticos y llevó a algunas empresas a retrasar sus pagos hasta que el sistema fue actualizado.
Actualmente, cinco empresas realizaron su pago durante enero. El padrón estimado de contribuyentes es de alrededor de 40 empresas, de las cuales entre 12 y 13 han estado pagando de manera constante. El funcionario aseguró que el bajo ingreso de enero no representa una caída estructural en la recaudación.
En cuanto a los resultados de años anteriores, recordó que en 2025 se recaudaron 101 millones de pesos por este concepto, una cifra superior a la de 2024, cuando se obtuvieron poco más de 50 millones de pesos, año en el que se aplicó un descuento del 50% como incentivo inicial. Señaló que este crecimiento confirma una tendencia al alza conforme el esquema del impuesto se consolida.
Para los próximos meses, Seduma espera que los pagos se regularicen, ya que algunas empresas suelen cubrir dos periodos en un solo mes. Además, se prevé que en 2026 la recaudación sea mayor, no por un aumento en las emisiones, sino por la incorporación de más empresas al cumplimiento del impuesto, luego de que las reformas recientes aclararon definiciones técnicas y criterios de cálculo que antes generaban dudas y motivaron recursos legales.
Sobre estos procesos, Calderón Zúñiga indicó que aún no existen resoluciones definitivas, pero destacó que las reformas aprobadas en diciembre corrigieron los vacíos normativos que originaron las inconformidades, por lo que esos argumentos ya quedaron subsanados en la legislación vigente.
Finalmente, subrayó que el impuesto verde tiene un objetivo ambiental y no recaudatorio. Señaló que su efectividad se medirá principalmente por la reducción de emisiones y recordó que el 100% de los recursos obtenidos se destina al Fideicomiso de Cambio Climático, enfocado exclusivamente en acciones de mitigación y adaptación frente al cambio climático.




