La inflación en México aumentó durante la primera quincena de noviembre, después de haber mostrado dos periodos consecutivos a la baja. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) creció 0.47% respecto a la quincena anterior, lo que ubicó la inflación anual en 3.61%.
El índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con alta volatilidad, subió 0.04% a tasa quincenal. Dentro de este indicador, los precios de los servicios aumentaron 0.25%, mientras que los de las mercancías disminuyeron 0.19%.
Por su parte, el índice no subyacente registró un incremento de 1.93%. En este grupo, los precios de frutas y verduras subieron 1.34%, y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron 2.92%. Este comportamiento se relaciona principalmente con el fin del subsidio de tarifas eléctricas de verano en 11 ciudades del país.
Entre los productos y servicios con mayores aumentos destacan la electricidad, el transporte colectivo, así como loncherías, fondas, torterías, taquerías y servicios profesionales. En contraste, algunos productos alcohólicos como el vino de mesa, el tequila y el ron mostraron bajas en sus precios.
En meses recientes, el Banco de México ha mantenido una política de ajustes graduales en su tasa de referencia. En noviembre, la redujo por onceava ocasión, dejándola en 7.25%. Según la minuta más reciente de la Junta de Gobierno, la mayoría de sus integrantes considera que el débil desempeño económico podría ayudar a moderar la inflación, lo que abriría espacio para posibles recortes adicionales a las tasas de interés.




