En la avenida Ejército Mexicano, en Tampico, se encuentra una lavandería que lleva el mismo nombre de la vialidad y que logró mantenerse abierta durante la construcción del Hidrotúnel, una obra que se extendió entre 2013 y 2014 y que, junto con sus trabajos complementarios, tardó alrededor de siete años en concluir. Luis Alberto Piña, responsable del negocio, recuerda que la construcción avanzó con lentitud, aunque admite que no recuerda con exactitud su duración.
Durante ese periodo, la zona se transformó. Piña explica que la avenida se convirtió en un punto de tránsito para trabajadores de distintas partes, incluidos especialistas de España y de la Ciudad de México. Asegura que hubo constantes cambios de personal y momentos en los que la obra se detuvo, lo que dificultó la actividad comercial en el área.
El túnel emisor principal instalado en esa etapa tiene la función de captar el agua de lluvia de colonias ubicadas al sur de la avenida Ejército Mexicano, como Smith, Lauro Aguirre y Minerva, para conducirla hacia la laguna del Chairel. Según el comerciante, antes de esta infraestructura las inundaciones eran frecuentes y el agua llegaba hasta la entrada de su local.
Aunque reconoce que los trabajos ayudaron a reducir los problemas en esa zona, considera que no han sido suficientes. Las lluvias registradas en octubre volvieron a provocar inundaciones en distintos puntos de Tampico, lo que, a su juicio, demuestra que se requieren más acciones hidráulicas.
Piña opina que las autoridades de los tres niveles de gobierno deben realizar un estudio profundo para identificar nuevas soluciones. Señaló que mejorar el sistema de desagüe en la ciudad es necesario para enfrentar futuras lluvias y disminuir el riesgo de afectaciones en la población.




