La selección mexicana Sub-17 logró avanzar a los dieciseisavos de final del Mundial Sub-17, pese a que su clasificación parecía complicada. Una combinación de resultados y el criterio de fair play (juego limpio) permitieron que el equipo dirigido por Carlos Cariño asegurara su lugar en la siguiente fase del torneo.
México necesitaba terminar entre los ocho mejores terceros lugares de la fase de grupos, y finalmente lo consiguió, ocupando el octavo puesto, justo por encima de Arabia Saudita, que quedó eliminada.
Ambas selecciones sumaron tres puntos, con una victoria y dos derrotas, además de tener la misma diferencia de goles (-2) y el mismo número de anotaciones (3 a favor y 5 en contra). Ante la igualdad en estos criterios, se recurrió al fair play como desempate.
De acuerdo con el reglamento, las tarjetas amarillas y rojas restan puntos en la tabla de juego limpio:
- Tarjeta amarilla: –1 punto
- Doble amarilla (roja por acumulación): –3 puntos
- Roja directa: –4 puntos
- Amarilla y roja directa en el mismo partido: –5 puntos
En este rubro, México acumuló –7 puntos, mientras que Arabia Saudita registró –14, debido a una expulsión y siete amonestaciones. Esa diferencia permitió que el combinado tricolor avanzara como último mejor tercer lugar.
Con este resultado, el equipo mexicano mantiene viva su participación en el Mundial Sub-17 y buscará mejorar su desempeño en la siguiente ronda, luego de una fase de grupos con altibajos pero final feliz.




