La rapera y cantante Nicki Minaj volvió a colocarse en el centro del debate público tras manifestar abiertamente su apoyo a Donald Trump, a quien calificó como su “fan número uno”. La declaración, realizada durante un evento público en Washington, D.C., desató una fuerte polémica en redes sociales y medios de comunicación, al reavivar la discusión sobre la relación entre las celebridades y la política en Estados Unidos.
La controversia surgió luego de que la artista trinitense participara como invitada especial en la presentación de las llamadas “Cuentas Trump”, una iniciativa enfocada en programas de inversión dirigidos a menores de 18 años. El evento reunió a empresarios, figuras públicas y simpatizantes del movimiento Make America Great Again (MAGA).
Durante su intervención, Nicki Minaj no dudó en expresar su respaldo al presidente estadounidense. “Probablemente soy la fan número uno del presidente, y eso no va a cambiar”, afirmó ante los asistentes, provocando reacciones encontradas tanto dentro como fuera del recinto.
La cantante subió al escenario acompañada del empresario Kevin O’Leary, conocido por su cercanía con sectores conservadores. En ese contexto, Minaj aseguró que las críticas hacia su postura política no la intimidan, sino que la impulsan a reafirmar su apoyo. “Lo que la gente diga no me afecta, al contrario, me motiva a apoyarlo aún más”, declaró.
Asimismo, la intérprete destacó la fortaleza política de Trump y aseguró que cuenta con un respaldo sólido. “No vamos a permitir que lo intimiden. Tiene mucha fuerza detrás, y Dios lo protege”, expresó, cerrando su mensaje con una referencia religiosa que intensificó la reacción del público.
Las declaraciones de la artista provocaron un intenso debate en la opinión pública, especialmente por el contexto social y político actual en Estados Unidos. Diversos sectores cuestionaron el posicionamiento de figuras del entretenimiento en temas políticos, mientras otros defendieron su derecho a expresar libremente sus ideas.
La polémica se agudizó debido a la coyuntura marcada por recientes operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), los cuales han sido duramente criticados tras enfrentamientos en Minnesota que derivaron en la muerte de manifestantes contrarios a las redadas migratorias. Este escenario ha elevado la tensión social y ha vuelto más sensibles las manifestaciones de apoyo al gobierno de Trump.
El respaldo público de Nicki Minaj a Donald Trump confirma la creciente visibilidad de las posturas políticas dentro de la industria del entretenimiento. Mientras algunos seguidores celebran su franqueza, otros cuestionan el impacto de estas declaraciones en un clima social polarizado. Lo cierto es que la artista ha dejado claro que su postura no cambiará, alimentando un debate que continúa dividiendo opiniones dentro y fuera del escenario.




