La tarde del lunes 30 de diciembre, habitantes de Monterrey, Nuevo León, observaron formaciones nubosas conocidas como nubes del tipo altocumulus.
De acuerdo con la explicación técnica, las nubes observadas corresponden a la clasificación altocumulus opacus stratiformis, es decir, una capa extensa de nubes que no permite el paso de la luz solar. Estas formaciones son comunes en ciertas condiciones atmosféricas y no representan riesgo alguno.
Los expertos señalaron que el fenómeno no estuvo relacionado con la llegada de un nuevo frente frío, ya que este ingresó a la región durante la madrugada del día anterior. En este caso, influyeron varios factores: la presencia del frente frío previo, que permitió el ingreso de viento del norte; los bajos niveles de humedad en capas altas de la atmósfera; y la zona montañosa que rodea a Monterrey.




