La actual disputa por el control político del PAN en Tamaulipas ha sido calificada por diversos analistas como una simulación diseñada para retener el poder interno. Los seguidores del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca insisten en que existe una división en su estructura; sin embargo, la falta de confrontación directa hace que esta fractura carezca de credibilidad ante la opinión pública.
Para que esta supuesta disputa fuera verosímil, los actores involucrados tendrían que señalar fallas reales del pasado. Por ejemplo, “El Truko” Verástegui podría cuestionar a Ismael García Cabeza de Vaca por los resultados electorales previos y el manejo de recursos durante la campaña. No obstante, estas críticas no han ocurrido, lo que refuerza la teoría de un acuerdo bajo la mesa.
Argumentos que darían validez a la ruptura
Una verdadera escisión dentro del PAN en Tamaulipas requeriría declaraciones contundentes sobre el ejercicio del poder pasado. Un argumento válido sería reconocer que la administración estatal anterior se enfocó en el enriquecimiento personal con recursos públicos en lugar del bienestar social.
Si personajes como “El Truko” revelaran detalles sobre el presunto desvío de fondos para adquisiciones privadas, como viñedos fuera del estado, la fractura sería indiscutible. Además, si figuras como Omheira López cuestionaran la permanencia de quienes ya ocuparon cargos por seis años, la división tendría un sustento lógico y político mucho más fuerte.
El control del “Cachorro” y la entrega a Morena
Sin embargo, la realidad actual muestra un panorama distinto. Durante el periodo de “El Cachorro” Cantú al frente del partido, el estado fue entregado políticamente a Morena, debilitando la presencia azul en la entidad. A pesar de estos resultados, los mismos grupos buscan hoy la dirigencia, lo que sugiere que no hay una renovación real, sino una rotación de los mismos perfiles leales al cabecismo.
Por lo tanto, es probable que esta supuesta pelea sea solo una táctica para simular democracia interna. Es casi seguro que el final de este proceso culmine en un acuerdo donde “El Truko” asuma la presidencia y Omheira López la secretaría general. En consecuencia, el grupo mantendría el control del redil panista, confirmando que los “vientos de cambio” prometidos hace años siguen sin llegar a la base militante del PAN en Tamaulipas.




