Autoridades federales y estatales advierten que el sistema lagunario del Chairel podría recibir un fuerte incremento de agua en las próximas horas, lo que aumentaría el riesgo de inundaciones en la región sur de Tamaulipas.
Ciudad Madero, Tamaulipas.– En una reunión extraordinaria encabezada por la Coordinación Nacional de Protección Civil y el Gobierno de Tamaulipas, se emitieron alertas preventivas ante el posible impacto de un aumento significativo en los niveles de agua del sistema lagunario del Chairel, lo que podría generar inundaciones en la zona sur del estado.
La sesión fue liderada por la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, y el gobernador Américo Villarreal Anaya, desde las instalaciones de la Primera Zona Naval en Ciudad Madero, la tarde del miércoles.
Durante la reunión, el secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez, informó que se espera “un golpe severo al sistema lagunario” en las próximas 24 horas, debido al ingreso de agua proveniente de la cuenca Guayalejo-Tamesí.
Representantes de la Secretaría de Marina (Semar) y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) también participaron y compartieron imágenes aéreas captadas durante recorridos de vigilancia.
El comandante de la 48 Zona Militar, Enrique García Jaramillo, explicó que las lagunas de la región se encuentran a sólo cinco centímetros de su nivel máximo, aunque aún no se han registrado inundaciones. Sin embargo, advirtió que, si se alcanzan niveles históricos de 2.32 metros, el agua podría subir hasta 60 centímetros más del nivel actual.
El nivel de la bocatoma de la laguna del Chairel fue de 1.75 metros este miércoles, un centímetro más que el día anterior, lo que indica el inicio del ingreso de agua a la zona.
Se prevé una nueva reunión este jueves a las 9:00 de la mañana para analizar con mayor precisión la evolución del fenómeno, definir las áreas de riesgo y planificar la respuesta ante una posible contingencia.
Velázquez Alzúa hizo un llamado a dependencias como la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para que se sumen con personal y equipo especializado a las acciones preventivas y de respuesta.




