El Estadio Cuauhtémoc vive un movimiento inesperado en el Clausura 2026 de la Liga MX. El inmueble poblano se convirtió en la casa temporal de Cruz Azul, luego de que el club cementero no alcanzara un acuerdo con la UNAM para utilizar el Estadio Olímpico Universitario. Sin embargo, la intensa carga de partidos y el deterioro del césped llevaron al Club Puebla a tomar una decisión drástica: abandonar su estadio, al menos para uno de sus equipos.
El Cuauhtémoc, refugio celeste con complicaciones
Tras quedar sin sede en la capital, Cruz Azul encontró en Puebla una alternativa para disputar sus encuentros como local. No obstante, el histórico estadio no se encontraba en condiciones óptimas. La cancha había sido intervenida recientemente con miras a que la ciudad aspire a ser sede de una selección durante el Mundial de 2026, lo que dejó al césped en un proceso delicado de adaptación.
Durante las primeras tres jornadas, la coincidencia de partidos entre La Franja y La Máquina en periodos muy cortos provocó un desgaste acelerado del terreno de juego. Las imágenes del césped dañado se viralizaron en redes sociales, generando críticas y preocupación entre aficionados y especialistas.
La Franja toma distancia de su casa
Ante este escenario, la directiva del Club Puebla optó por retirar a uno de sus equipos del Estadio Cuauhtémoc. La decisión afecta directamente al Puebla Femenil, que era el tercer conjunto profesional con partidos programados en el inmueble durante el Clausura 2026.
El movimiento busca reducir la carga sobre el campo y preservar el estadio para los compromisos ya establecidos, principalmente los de Cruz Azul y el equipo varonil poblano.
Nueva sede para Puebla Femenil
El Puebla Femenil, dirigido por Carlos Adrián Morales, exjugador de Monarcas Morelia, disputará sus encuentros de la Liga MX Femenil en el Club Alpha, un club privado del estado. Esta cancha alterna, aunque funcional, no permitirá contar con el respaldo habitual de su afición.
El primer reto en esta nueva sede será ante Chivas, en la fecha 5 del torneo, un duelo que pondrá a prueba la adaptación del equipo a su nuevo entorno.
El abandono temporal del Estadio Cuauhtémoc por parte del Puebla refleja las consecuencias logísticas que ha dejado la llegada de Cruz Azul como local provisional. Mientras el césped busca recuperarse y cumplir con estándares internacionales rumbo al Mundial 2026, los clubes ajustan sus planes. El reto ahora será mantener la competitividad deportiva sin afectar la experiencia de jugadores y aficionados.




