El transporte público en Tamaulipas enfrenta uno de sus mayores desafíos: modernizarse mientras las tarifas aumentan y los usuarios exigen un mejor servicio. Desde este sábado 20 de diciembre, el pasaje urbano subió en los 43 municipios del estado, una medida que reavivó la comparación con otras entidades del país que ya avanzan hacia sistemas eléctricos, subsidios e incluso gratuidad.
Aumento de tarifas sin mejoras visibles
De acuerdo con el Periódico Oficial del Estado, la tarifa general pasó de 11 a 12 pesos, mientras que la preferencial para estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad aumentó de 8 a 9 pesos, ajuste avalado por la Subsecretaría de Transporte de Tamaulipas.
Sin embargo, usuarios de ciudades como Nuevo Laredo y otras zonas fronterizas coinciden en que el incremento no se refleja en unidades modernas ni en mejores frecuencias.
“La comparación es inevitable cuando se paga más, pero el servicio sigue igual”, señalan usuarios, quienes observan que en otros estados el debate ya no gira en torno al costo, sino a la calidad, eficiencia y sostenibilidad.
Yucatán y la apuesta por lo eléctrico
Mientras Tamaulipas ajusta tarifas, Yucatán avanza con el Sistema Metropolitano de Movilidad Amable y Sostenible, una red 100% eléctrica. La tarifa general es de 12 pesos, con transbordos a mitad de precio o gratuitos dentro de un periodo de 90 minutos.
Además, ofrece tarifa social y herramientas digitales como tarjetas y aplicaciones móviles para consultar rutas y horarios, administradas por la Agencia de Transporte de Yucatán.
Otros modelos en el país
En Ciudad Juárez, el sistema Juárez Bus mantiene una tarifa de 12 pesos, con costo preferencial para sectores vulnerables.
En Torreón, el prepago reduce el pasaje, mientras que el Estado de México y la Ciudad de México sostienen subsidios en Metro y Metrobús, con tarifas de 5 y 6 pesos, respectivamente.
El caso más llamativo es San Luis Potosí, donde MetroRed opera rutas totalmente gratuitas, un modelo único a nivel nacional.
El contraste es claro: mientras otras entidades invierten en electrificación, subsidios y tecnología, Tamaulipas mantiene un sistema concesionado con unidades rezagadas y un reciente aumento tarifario. El reto no es solo ajustar precios, sino modernizar el transporte público para garantizar movilidad digna, accesible y sustentable. Sin un plan integral, el descontento social seguirá creciendo junto con la brecha frente a otros estados.




