La Secretaría de Salud del estado reiteró que la atención a la salud mental está disponible para toda la población, a través del teléfono 834 312 1732 y la Línea de la Vida nacional 800 911 2000, enfocada principalmente en la prevención del suicidio.
Vicente Joel Hernández Navarro, secretario de Salud, señaló que por instrucción del gobernador Américo Villarreal Anaya se han reforzado las acciones de campo y de difusión para llegar a más personas y brindar atención inmediata. El objetivo es ofrecer contención telefónica las 24 horas del día, los 365 días del año.
Coordinación institucional y nueva línea estatal en proceso
Actualmente, las acciones se desarrollan en coordinación con el Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM), el Servicio Nacional de Salud Pública, el Primer Nivel de Atención y la Secretaría de Educación. Además, ya se proyecta una línea exclusiva estatal y una aplicación móvil, donde psicólogos y personal capacitado atenderán directamente a quien lo necesite.
“Estamos trabajando en este nuevo sistema que nos ha dado buenos resultados con otros programas como el de Emergencia Obstétrica y Riesgo Cardiovascular, que aunado al número telefónico con el que cuenta la federación (La línea de la vida) se suma a esta estrategia de prevención”, destacó Hernández Navarro.
Prevención del suicidio y apoyo desde escuelas y centros comunitarios
La Secretaría, junto a la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, mantiene un enfoque prioritario en la prevención del suicidio. Por eso se llevan a cabo actividades en escuelas para fomentar el control emocional y el desarrollo de habilidades para la vida. También se da seguimiento y acompañamiento emocional a quienes lo soliciten.
La población puede solicitar apoyo a través del Departamento de Salud Mental y Adicciones (834 312 1732), y ser canalizada a centros especializados como los UNEME CECOSAMA o los módulos de salud mental en los Centros de Salud.
El suicidio no tiene una causa única; cada caso depende de la situación particular de la persona, como el entorno familiar, laboral o social. Sin embargo, en todos los casos suele influir la falta de control emocional o de herramientas para enfrentar los problemas. Aunque no hay una temporada específica, se ha detectado un aumento de casos entre junio y agosto, especialmente en hombres de 19 a 40 años.




