Ocho senadores demócratas se unieron a los republicanos para aprobar un acuerdo que permitirá reabrir temporalmente el gobierno de Estados Unidos tras más de 40 días de parálisis.
El Senado de Estados Unidos consiguió los votos necesarios para avanzar en un acuerdo bipartidista que busca reabrir el gobierno federal, tras 41 días de cierre, el más largo en la historia del país.
Ocho senadores demócratas decidieron romper con la línea de su partido y unirse a los republicanos en un voto de procedimiento que permitirá continuar con la discusión y aprobación del proyecto. La medida deberá pasar por una votación final en el Senado y otra en la Cámara de Representantes, donde los republicanos mantienen una ligera mayoría.
De acuerdo con la agencia EFE, el objetivo principal del acuerdo es reactivar el pago a más de 650,000 funcionarios públicos afectados por la suspensión de actividades. El financiamiento temporal cubrirá hasta el 30 de enero y garantizará también el pago retroactivo a los empleados federales.
Entre quienes apoyaron el avance del proyecto se encuentran los senadores Catherine Cortez Masto y Jacky Rosen (Nevada), John Fetterman (Pensilvania), Jeanne Shaheen y Maggie Hassan (Nuevo Hampshire), Dick Durbin (Illinois), Tim Kaine (Virginia) y el independiente Angus King (Maine), quien suele votar con los demócratas.
Los legisladores que rompieron filas señalaron que el cierre estaba afectando gravemente a las familias estadounidenses y a los servicios públicos, y que el compromiso de los republicanos de votar más adelante la extensión de los subsidios del Affordable Care Act (ACA) era suficiente para continuar el diálogo.
El senador Tim Kaine justificó su voto a favor destacando que el acuerdo revierte los despidos de miles de empleados federales y prohíbe nuevos recortes hasta finales de enero. Por su parte, John Fetterman afirmó que la situación “nunca debió llegar tan lejos”, en referencia a los trabajadores que seguían sin recibir salario.
Sin embargo, la decisión generó divisiones dentro del Partido Demócrata. El líder de la bancada en el Senado, Chuck Schumer, votó en contra del acuerdo y acusó al expresidente Donald Trump de “afectar a los ciudadanos” al suspender programas de apoyo social durante el cierre. También se manifestaron en contra Elizabeth Warren, Bernie Sanders y otros legisladores que consideraron la medida una “cesión” ante los republicanos.
El cierre del gobierno, que comenzó hace más de un mes, ha provocado retrasos en aeropuertos, suspensión de servicios básicos y afectaciones a más de 40 millones de personas que dependen de programas de asistencia alimentaria.
Economistas advirtieron que una parálisis más prolongada podría tener un impacto negativo en el crecimiento económico del país.
La votación final se llevará a cabo en los próximos días. Aunque el acuerdo no resuelve las diferencias sobre los subsidios de salud, se espera que permita reabrir temporalmente el gobierno y restablecer la normalidad en los servicios federales.




