La presidenta Claudia Sheinbaum precisó los lineamientos de la reforma laboral que busca reducir la jornada semanal en México. Durante su conferencia matutina, la mandataria afirmó que la norma establece dos días de descanso obligatorios siempre que se cumpla una jornada diaria de ocho horas, aunque subrayó que el modelo permitirá flexibilidad según el sector productivo.
La titular del Ejecutivo explicó que la distribución de los tiempos de trabajo no será rígida, sino que dependerá de las necesidades de cada industria y de los consensos alcanzados entre empleadores y sindicatos.
Modelos de organización laboral
La reforma contempla que la reducción del límite semanal a 40 horas puede adaptarse a través de distintos esquemas operativos:
- Esquema estándar (5×2): Jornadas de 8 horas diarias con dos días de descanso consecutivos o distribuidos.
- Modelos de alta flexibilidad: Casos donde se trabajen más de 8 horas en ciertos días para obtener tres días de descanso, siempre que no se exceda el tope semanal legal.
- Jornadas especiales: Sectores que, por su naturaleza, requieren distribuciones distintas; en estos casos, el pago de horas extras sigue siendo la vía legal para compensar el excedente de tiempo.
Acuerdos entre empleadores y sindicatos
Sheinbaum enfatizó que la redacción de la reforma optó por un modelo flexible para no afectar la productividad de actividades diversas. “La distribución es distinta dependiendo de la característica del empleo”, señaló la Presidenta, indicando que el objetivo es garantizar el bienestar del trabajador sin paralizar sectores estratégicos que operan bajo dinámicas de turnos especiales.
Este esquema de adaptabilidad busca que las empresas y organizaciones gremiales acuerden la organización del tiempo que mejor se ajuste a su realidad operativa, manteniendo siempre el respeto al nuevo límite constitucional de 40 horas semanales.




