Los pasajeros que viajen por aeropuertos de Estados Unidos pronto ya no tendrán que quitarse los zapatos en los controles de seguridad, una medida que ha estado vigente durante casi dos décadas. La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) iniciará la eliminación gradual de este requisito, según informó una fuente gubernamental a CNN.
Aunque la TSA aún no ha confirmado oficialmente el cambio, la Casa Blanca lo celebró en redes sociales como una “gran noticia” por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Un memorando interno filtrado y publicado por el blog Gate Access fue el primer indicio del cambio.
En un comunicado, la TSA señaló que siempre busca “formas nuevas e innovadoras de mejorar la experiencia del pasajero y mantener una postura de seguridad sólida”, y añadió que cualquier modificación en los procedimientos será anunciada por medios oficiales.
El lunes, algunos pasajeros que volaron desde el aeropuerto internacional Hancock, en Syracuse, Nueva York, informaron que ya no se les pidió quitarse los zapatos. Sin embargo, en el aeropuerto O’Hare de Chicago, el procedimiento habitual aún continuaba el martes por la mañana, lo que indica que la medida aún no se aplica de manera uniforme.
La regla de quitarse los zapatos se implementó a mediados de los años 2000, en respuesta a amenazas detectadas por los servicios de inteligencia tras varios intentos de atentados. Uno de los casos más conocidos fue el de Richard Reid, quien en diciembre de 2001 intentó detonar explosivos ocultos en sus zapatos durante un vuelo.
Desde entonces, esta medida se mantuvo como parte del protocolo de seguridad. Algunos pasajeros, como los inscritos en el programa TSA PreCheck, ya estaban exentos, siempre que cumplieran con ciertos requisitos como una verificación de antecedentes y el pago de una tarifa.
Aunque la medida no ha sido completamente retirada, el inicio de su eliminación marca un cambio significativo en los controles de seguridad aérea en EE. UU., y podría mejorar la experiencia de viaje para millones de personas.




