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Winfield House: la residencia diplomática más privada de Londres

En el centro de Londres, escondida detrás de árboles y rodeada por áreas verdes, se encuentra Winfield House, la residencia oficial del embajador de Estados Unidos en el Reino Unido. A pesar de estar ubicada en una zona muy transitada de la ciudad, la mansión se mantiene fuera de la vista pública y solo es accesible en ocasiones especiales.

Construida en 1825, esta propiedad ha sido tradicionalmente utilizada para eventos diplomáticos y sociales. En la actualidad, no solo es la vivienda del embajador, sino también un espacio clave para la hospitalidad oficial del gobierno estadounidense. Según Stephen Crisp, quien trabajó como jardinero jefe durante casi cuatro décadas, la casa siempre ha tenido un enfoque en el entretenimiento y la diplomacia.

Winfield House ocupa un terreno equivalente a siete campos de fútbol y posee el segundo jardín privado más grande del centro de Londres. En él hay césped bien cuidado, senderos pavimentados, esculturas decorativas e incluso espacio para el aterrizaje de helicópteros. Estos espacios suelen ser utilizados para recepciones y celebraciones, como la del pasado 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos, que este año contó con la actuación en vivo de Nile Rodgers & Chic y reunió a miles de personas.

A lo largo del tiempo, la residencia ha recibido a figuras del deporte, la moda y la política, consolidándose como un punto importante de encuentro en la diplomacia entre Estados Unidos y el Reino Unido. Sin embargo, no se trata de un lugar abierto al turismo. La organización Amigos de Regent’s Park ha gestionado en el pasado algunas visitas guiadas por los jardines, pero este año no se otorgó el permiso necesario por parte del embajador.

Viv Ward, organizadora de eventos de dicha organización, comentó que haber podido visitar la casa en el pasado fue un privilegio. “Es muy, muy difícil entrar. Lo considero un orgullo haberlo conseguido”, afirmó. Según ella, la planta baja, que es la única parte accesible al público durante las visitas, está diseñada para recepciones diplomáticas y es “muy elegante”. El primer piso está reservado como vivienda privada del embajador.

Aunque la mansión no esté abierta regularmente al público, sigue siendo un símbolo de la relación entre ambos países y un ejemplo de cómo la diplomacia también se expresa a través del espacio y la hospitalidad.

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