Mientras la mayoría de los hogares en México se llenan de flores y festejos, para miles de mujeres en el estado, el 10 de mayo es una fecha que subraya una ausencia insoportable. En Tamaulipas, la búsqueda de más de 13 mil personas desaparecidas ha transformado el Día de las Madres en una jornada de resistencia, dolor y exigencia de justicia.
El regalo que no llega: La historia de Elizabeth y Axel
Para Elizabeth Mancha Ruiz, la vida se detuvo en diciembre de 2022, cuando su hijo, Axel Mauricio, desapareció en el sur de Tamaulipas. Desde entonces, los diplomas escolares donde Axel la nombraba “la mejor mamá” son reliquias de una felicidad que hoy parece inalcanzable.
“Me encantaría tener la oportunidad de escucharlo cantar, mi hijo canta muy bonito; recibir su abrazo, comer con él… pero no es posible. Yo, como muchas otras madres, no tendremos esa bendición”, relata Elizabeth con una entereza que conmueve.
Una vida dedicada a la búsqueda
La desaparición de un hijo no solo rompe el corazón; desarticula el entorno laboral, social y económico. Ante la falta de resultados de las autoridades, Elizabeth ha tenido que financiar sus propias jornadas de búsqueda mediante la venta de dulces y el apoyo de la ciudadanía.
Para ella, el 10 de mayo no es para ir a un restaurante, sino para reafirmar una promesa:
- La lucha no se detiene: “Su madre nunca se rindió”, es la frase que Elizabeth sueña con decirle a Axel al abrazarlo de nuevo.
- La transformación del entorno: La búsqueda se convierte en la única ocupación cuando “la vida se acaba” tras una desaparición.
El panorama en Tamaulipas: 13 mil ausencias
El caso de Elizabeth es el reflejo de una crisis que afecta a 13 mil familias en la entidad. Son las madres quienes, en su mayoría, encabezan los colectivos de búsqueda, recorriendo predios, revisando expedientes y alzando la voz en plazas públicas.
Para estos colectivos, el Día de las Madres es una oportunidad para recordar a la sociedad y al gobierno que:
- La incertidumbre es una tortura diaria.
- La falta de recursos periciales retrasa la identificación de restos.
- El compromiso de una madre es inquebrantable, a pesar del desgaste físico y emocional.
En este 10 de mayo de 2026, la postal de Tamaulipas no es solo la de los restaurantes llenos, sino la de las mujeres que, frente a Casa de Gobierno o en las soledades de sus hogares, siguen esperando el único regalo que les devolvería la paz: saber dónde están sus hijos.




