Lo que históricamente ha sido considerado un motivo de alivio y bendición para mitigar el intenso calor en Ciudad Victoria, hoy en día se ha transformado en sinónimo de angustia, incertidumbre y desesperación para cientos de familias.
Habitantes de diversos sectores, principalmente de la periferia poniente de la capital, denunciaron públicamente la fragilidad de la infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), acusando que basta con una ligera llovizna o ráfaga de viento para que los transformadores colapsen, dejándolos en penumbras de manera inmediata.
Las zonas más afectadas por la crisis eléctrica
Las constantes interrupciones del suministro eléctrico no impactan a la ciudad por igual; son las familias de las zonas vulnerables y cercanas a las faldas de la sierra quienes sufren los mayores estragos. Entre las colonias que reportan una mayor incidencia de fallas se encuentran:
- San Marcos 2
- Colonia Tamatán
- Fraccionamiento Camino Real
- Sectores ejidales y habitacionales aledaños al poniente.
“Ya ni queremos que llueva porque poquito aire quiere para que truenen las conexiones y nos dejen sin luz. La naturaleza no tiene la culpa, el problema son las conexiones viejas y frágiles que tiene la Comisión”, reclamaron con molestia los vecinos afectados.
Un efecto dominó: Sin luz, sin agua y con pérdidas económicas
El descontento social va en aumento debido a que el corte de energía desencadena de manera paralela una serie de afectaciones graves que dañan directamente la economía y salud de las familias victorenses:
- Parálisis hidráulica: Los apagones en la zona poniente suelen detener las bombas de los pozos locales, dejando a los hogares simultáneamente sin luz y sin agua en la red.
- Pérdidas materiales: La lentitud con la que responden las cuadrillas de la CFE —cuyos reportes demoran hasta 24 horas o más en ser atendidos— provoca la descomposición inmediata de alimentos y daños irreparables en electrodomésticos por las variaciones de voltaje.
- Mantenimientos simulados: Los usuarios reprocharon que la empresa paraestatal suspende constantemente el servicio programado argumentando “trabajos de mantenimiento preventivo”, pero al llegar la primera tormenta, las líneas vuelven a fallar exactamente igual o peor.
Amagan con tomar las instalaciones como medida de presión
El enojo entre las familias de la periferia está escalando a niveles críticos. Grupos de vecinos organizados advirtieron de manera tajante que, de continuar la falta de respuesta efectiva por parte de los superintendentes de la CFE, recurrirán a medidas drásticas de presión social.
Entre las acciones planeadas se contempla el bloqueo definitivo de las instalaciones de la CFE en la ciudad y la retención de unidades oficiales para impedir la salida de las cuadrillas hasta que se realice una sustitución total del cableado obsoleto y de los transformadores dañados. Mientras el pronóstico del clima sigue anunciando precipitaciones, en Victoria los truenos ya no traen alegría, sino miedo a quedar a oscuras.
#DenunciaCiudadana: ¿En tu colonia también sufren de apagones cada vez que sopla el viento o cae una llovizna? ¡Escríbenos en los comentarios qué sector habitas para exigir juntos una respuesta a la CFE!




