En la colonia Independencia, hay un aroma a carbón y pan dorado que ha guiado a generaciones de victorenses desde hace más de tres décadas. Al frente de la plancha está Don Víctor Balleza Reynoso, un hombre de 69 años que no solo vende comida, sino que cuenta la historia de un emprendimiento que comenzó con tortas a tres pesos y una receta que rompió los esquemas de la capital.
De Tampico a la 16 de Septiembre
Originario de Tampico y formado en el rigor del trabajo familiar —siendo uno de 10 hermanos que ayudaban a su padre en los mercados del puerto—, Don Víctor llegó a Victoria en 1990 tras un intento fallido de establecerse en Guadalajara. Lo que empezó como una parada técnica para visitar familiares se convirtió en el inicio de un legado.
“Duré tres años sin descansar ni un solo día. Tenía otro trabajo, apenas salía y me venía directo a las tortas”, relata Don Víctor sobre los cimientos de su negocio.
La Innovación del Sabor: El “toque” Vic
En una ciudad dominada por flautas y gorditas, Don Víctor introdujo la torta de bistec, pero con un ajuste estratégico para el paladar local:
- El cambio clave: Mientras en Tampico se usa crema, Don Víctor decidió “embarrarlas” de frijoles y mayonesa.
- El resultado: Una novedad que cautivó de inmediato y que hoy es el sello distintivo del lugar.
- Evolución: Con los años, el menú se diversificó incorporando hamburguesas, papas asadas al carbón y el tradicional menudo.
Un Negocio de Valores y Familia
A pesar de haber enfrentado los retos de la inseguridad que lo obligaron a cerrar sucursales, el local matriz sigue siendo un baluarte de disciplina. Don Víctor destaca que gracias a estas tortas sus tres hijos son hoy profesionales, aunque el amor al negocio es tal que siguen regresando para apoyarlo.
Claves de su permanencia:
- Higiene Estricta: Las funciones están divididas para que quien maneja los alimentos no toque el dinero.
- Disciplina: Abren todos los días del año, con excepción de Navidad y Año Nuevo.
- Ubicación: Avenida 16 de Septiembre, entre Partido Liberal y 20 de Noviembre.
Finalmente, “Tortas Vic” es más que un puesto de comida nocturna; es el testimonio de que el esfuerzo constante rinde frutos. Por consiguiente, si buscas un sabor que combine la tradición del puerto con el corazón de la sierra, esta esquina sigue siendo una parada obligatoria en Victoria.




